“Montañas que se desvanecen”
Las cimas se apilan en la distancia,
diluidas por la bruma que todo suaviza.
Cada montaña parece un susurro, un eco que se pierde
en la quietud del horizonte.
“Donde empieza la calma”
Con la mochila a la espalda,
se detiene a mirar cómo la tarde
acaricia las montañas del valle.
Desde lo alto, el pantano guarda silencio
y el mundo parece, por un instante,
exactamente en su lugar.
"INTEMPERIE"
Dos mitades. Una se apaga en silencio, como huellas que el viento borra sobre la NIEVE. 
La otra empieza a dibujarse despacio, aún sin forma, aún sin promesas.
Entre ambas, solo una línea.
COMO el paso de un año a otro.
“Hacia el silencio”
El agua guarda la respiración.
La neblina borra el horizonte.
Solo queda el impulso de avanzar,
como si la boya fuera el latido
que recuerda que estamos vivos.
“El guardián del polvo”
El viento dibuja su silencio.
Tras la bandana, solo ojos que miran lejos,
cargando historias que el desierto
prefiere mantener en secreto.
“Pequeños ante lo eterno”
Tres figuras avanzan, mínimas sobre el hielo inmenso.
Cada paso es un pacto con la montaña, con el silencio que lo abarca todo.
“Al filo del día”
Dos almas y un compañero fiel
esperan el primer respiro de luz.
En la cima, el mundo parece detenerse
mientras el amanecer los une
en un mismo latido.
“Caminar el cielo”
Ella avanza donde la tierra se confunde con las nubes.
Su paso firme recuerda que los caminos compartidos son los que de verdad tocan la cima.
“Danza suspendida”
Dos destellos de vida se detienen en el aire, bebiendo colores que parecen inventados,
mientras el instante se vuelve eterno en el aleteo de un latido.
“Susurros de altura (TRIPTICO)”
Las nubes se entrelazan con las cimas,
dibujando un relato que cambia con cada mirada.
En tres fragmentos, el cielo se despliega como un solo respiro de montaña.
“Frente al infinito”
Ella mira el valle helado, donde el tiempo se esconde en el hielo.
En su silencio cabe la inmensidad de todo lo que aún nos espera.
“Desierto de hielo”
Cuatro pasos diminutos
en un blanco que no termina.
La montaña calla,
y el silencio es más vasto que el frío.
“Luz bajo el bosque (TRIPTICO)”
Pequeños guardianes de sombra,
se alzan en silencio mientras la luz acaricia sus formas frágiles.
En su quietud, el bosque respira.
"La punta del cielo"
Solitaria y serena, la aguja se eleva hacia lo infinito. Un gesto de roca que parece querer tocar el silencio del firmamento.
"Ecos de lo que fue"
Entre muros gastados y un cielo que amenaza, la masía guarda el susurro de historias que el tiempo se niega a borrar.
"En el filo del mundo"
Allí, suspendido entre roca y hielo, el escalador parece abrazar el vértigo y la eternidad en un mismo gesto.
"Entre la niebla y la memoria"
Bellver despierta lentamente bajo el velo de la niebla. 
La luz del amanecer acaricia sus tejados, mientras el silencio del valle parece contener el aliento. 
Un instante suspendido, donde el tiempo se detiene para mirar.
“Viaje sin pausa”
La luz lo obliga a cerrar los ojos,
como si el día pesara demasiado.
Con la maleta a sus pies y el cansancio en la frente,
parece buscar un refugio que aún no aparece entre estaciones.
“Después del ruido”
El pinar susurra en primer plano,
borroso como un recuerdo.
Detrás, las montañas emergen entre nubes que aún guardan la tormenta.
El cielo se abre despacio, como quien vuelve a respirar.
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